SALUD

El exceso de calcio también puede perjudicar la salud
80% de los venezolanos mayores de 60 años presenta osteoporosis


El 80% de los venezolanos mayores de 60 años presenta disminución de la densidad ósea y la mitad de ellos tiene rango de osteoporosis, lo que demuestra que existe una alta incidencia de esta enfermedad en el país.

Esta fue la conclusión a la que llegó un equipo de médicos encabezado por Gregorio Riera, nefrólogo e internista y actual presidente de la Sociedad Venezolana de Menopausia y Osteoporosis, tras realizar un estudio sobre esta patología en Carabobo, para tener una idea de cuál es la realidad venezolana, según una publicación hecha por la Sociedad Venezolana de Medicina Sistémica.

Este estudio fue realizado por el Centro de Investigaciones Clínicas en Osteoporosis y Enfermedades Metabólicas de la Universidad de Carabobo con la colaboración del Hospital Universitario Dr. Ángel Larralde de Valencia, con la que se demostró además que la incidencia de fractura de cadera en esa región -la cual tomaron como referencia nacional-, es tan alta como la de los países del sur de Europa, lo que acaba con el mito de que era muy baja.

"En Venezuela, uno de cada cinco pacientes que se fractura la cadera a causa de la osteoporosis y es operado fallece; y de acuerdo con un estudio de la Universidad de Los Andes, el índice de mortalidad de los no operados sobrepasa 90%", señaló el médico en un reportaje hecho público a través de la Web.

En esta investigación se pudo conocer que en cuanto al género, la proporción es de una fractura en hombres por cada 2,8 féminas, lo que acaba también con el mito de que la osteoporosis es sólo una enfermedad de las mujeres.

Por otro lado, el estudio demostró que el riesgo de fractura por osteoporosis de una mujer venezolana a lo largo de su vida es de 14%, lo que quiere decir que una de cada siete venezolanas se va a fracturar esa parte del cuerpo.

Riera dice que este incremento se debe a que la esperanza de vida del venezolano ha ido aumentando en las últimas décadas, al igual que en toda Latinoamérica, lo que hace que las enfermedades degenerativas sean cada vez más frecuentes, entre ellas la osteoporosis y el mal de Alzheimer.

La investigación evidenció también que de los pacientes que se fracturaron durante el año en que se efectuó el estudio sólo 1% se había hecho el examen para detectar la osteoporosis, que es la densimetría ósea; y de los que ingresaron a los centros de salud y se les indicó tratamiento, sólo 1,5% ya recibían medicamentos.

El especialista informó asimismo que la limitación funcional que causa la fractura de cadera es bastante severa. El 21% de los pacientes se mueren al siguiente año, de los que logran sobrevivir menos de la cuarta parte logra caminar solo y el resto necesita apoyo ortopédico como andaderas, bastones y sillas de ruedas

"Esta realidad nos obliga a demostrarle a la comunidad y a los entes de salud la importancia de identificar los pacientes con riesgo, hacerles el diagnóstico y brindarles el tratamiento necesario".

Silenciosa

Por otra parte, también se conoció que esta enfermedad afecta en mayor medida a las mujeres y que acelera su proceso a partir de la menopausia.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), es una patología caracterizada por una masa ósea reducida y un deterioro estructural del tejido óseo, disminuyendo su densidad, lo que ocasiona una grave vulnerabilidad frente a las fracturas óseas que pueden llegar a producirse incluso sin necesidad de traumatismos.

La OMS señala que el costo de atención sanitaria que acarrea, debido al envejecimiento de la población, se estima que lleguen a duplicarse durante los próximos veinte años. Aunque estudios reciente parece que apuntan a un posible alivio gracias a los efectos de la Vitamina K2.

Además, los especialistas aseguran que la ingesta de calcio se convierte en un elemento fundamental para prevenir la Osteoporosis. Sin embargo, es preciso obrar con cautela, un exceso de calcio en el organismo puede provocar más perjuicio que benéfico. Si el calcio no se adhiere a los huesos y circula libremente por el torrente sanguíneo, puede provocar cálculos renales, calcificación de las arterias (arterioesclerosis) y calcificación de los tejidos blandos.

¿Tengo Osteoporosis?

En pocas palabras, la osteoporosis es el adelgazamiento y debilitamiento de los huesos que todos sufrimos cuando envejecemos. Si este deterioro no se trata, el esqueleto termina por ser sumamente frágil y algunos huesos tienden a romperse (o fracturarse) con traumatismos muy pequeños.

Aunque el proceso de pérdida ósea se produce poco a poco desde la mitad de la treintena, es tan lento que puede pasar mucho tiempo antes de que nos demos cuenta. En general, las mujeres corren mayor riesgo de osteoporosis que los varones. Ello se debe a que después de la menopausia las mujeres sufren una rápida pérdida de hueso, como consecuencia del descenso de la formación de estrógenos, según la sucursal de Merck Sharp & Dohme de Venezuela.

La pérdida de hueso suele ser un proceso indoloro hasta que se produce una fractura. Por ello, es frecuente que las mujeres ignoren que sufren osteoporosis hasta que, de repente, sufren una fractura inesperada y dolorosa cuando tienen 50, 60 ó 70 años. El modo más común en que una mujer puede descubrir que tiene osteoporosis es cuando sufre una fractura de muñeca o de cadera tras una caída aparentemente menor. Otras mujeres pierden talla, desarrollan una joroba dorsal u observan que la ropa ya no les queda bien a medida que envejecen. Ello sucede cuando las vértebras (los huesos que forman la columna vertebral) son tan frágiles que un movimiento diario normal, como toser o levantar un peso, hace que se colapsen. Este colapso también puede ser muy doloroso. Las fracturas osteoporóticas, especialmente las de la cadera y la columna vertebral, producen muchas veces dolor e invalidez. Mientras que la fractura de muñeca suele curar sin apenas deformidad residual, muchas pacientes no se recuperan por completo de una fractura de cadera o vertebral.

Después de la menopausia, casi todas las mujeres corren un riesgo mayor de osteoporosis, aunque ciertos factores relacionados con la forma de vida, la herencia o la enfermedad pueden aumentar ese riesgo. Estas páginas de la red le ayudarán a identificar los factores que pueden aumentar el riesgo de desarrollar osteoporosis y los cambios de su forma de vida que pueden contribuir a reducir ese riesgo.

Las causas

El origen de la osteoporosis debe buscarse en los factores que influyen en el desarrollo y la calidad del hueso. El riesgo de padecer osteoporosis vendrá determinado por el nivel máximo de masa ósea que se obtenga en la edad adulta y el descenso producido por la vejez, señalan los expertos, quienes además aseguran que además del envejecimiento, en su aparición intervienen factores genéticos y hereditarios.

Asimismo, la desnutrición, la mala alimentación, el escaso ejercicio físico y la administración de algunos fármacos también pueden favorecer la aparición de la osteoporosis. Sin embargo, la menopausia es uno de los factores que más influye en su desarrollo en las mujeres, ya que la desaparición de la función ovárica provoca un aumento de la resorción ósea.

Tipos

Existen distintos tipos de osteoporosis, entre los cuales se encuentran la osteoporosis posmenopáusica, cuya causa principal es la falta de estrógenos. En general, los síntomas aparecen en mujeres de 51 a 75 años de edad, aunque pueden empezar antes o después de esas edades y la osteoporosis senil que es el resultado de una deficiencia de calcio relacionada con la edad y de un desequilibrio entre la velocidad de degradación y de regeneración ósea. Afecta, por lo general, a mayores de 70 años y es dos veces más frecuente en las mujeres que en los varones.

De igual forma existe la osteoporosis secundaria, que puede ser consecuencia de ciertas enfermedades, como la insuficiencia renal crónica y ciertos trastornos hormonales, o de la administración de ciertos fármacos, como corticosteroides, barbitúricos, anticonvulsivantes y cantidades excesivas de hormona tiroidea.

Diagnósticos

Generalmente la osteoporosis no se detecta hasta que aparecen síntomas clínicos claros, como la reducción de la estatura y las fracturas. Estas se producen normalmente en las vértebras torácicas y lumbares, el cuello, el fémur y el radio distal. Al tratarse de una enfermedad asintomática, hasta la presentación de sus complicaciones óseas es necesario un diagnóstico precoz, que viene inducido por la historia clínica, con análisis de factores genéticos, nutricionales, ambientales y factores de riesgo.

En primer lugar es necesaria una exploración física que debe incluir una medición de la talla para detectar su pérdida. También son útiles las radiografías del perfil de la columna lumbar y dorsal para descartar la presencia de fracturas vertebrales.

Tratamientos

Los fármacos que se emplean en la actualidad para combatir la osteoporosis consiguen detener la reabsorción ósea y evitar la pérdida del mineral. Son los llamados inhibidores de la reabsorción entre los que se encuentran, los estrógenos, las calcitoninas, los bifosfonatos (etidronato, alendronato y risedronato), los moduladores selectivos de los receptores estrogénicos (raloxifeno) e incluso las estatinas, unos fármacos que inicialmente se empleaban para combatir el colesterol. Completan este tratamiento, la vitamina D y el calcio, bien procedente de la alimentación natural (leche y sus derivados) o de suplementos.

Todas estas estrategias terapéuticas revierten el proceso de pérdida de hueso, pero no generan nuevo. De ahí la innovación que supone la reciente aprobación en la Unión Europea de un fármaco que consigue formar tejido óseo. Se trata de la molécula teriparatida, una parathormona recombinante humana que actúa incrementando el número y la actividad de las células que forman hueso, los osteoblastos y así añaden hueso nuevo al que está deteriorado por la osteoporosis.

01/03/2010

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