ZULIA.- Nuevamente una macabra historia de sangre sacude el seno de una familia en Maracaibo, luego que un adolescente de 15 años asesinara a puñaladas a su propio hermano de tan sólo 12 años, mientras éste dormía. El hecho rememora la escena de una película de terror. Según fuentes policiales, la madre de los jóvenes salió corriendo de su cuarto tras escuchar golpes y los gritos del menor de sus hijos, David Enrique Bracho González. Los dos se habían despedido de su mamá y su tío minutos antes tras ver una película en familia, para ir a dormir en el cuarto que compartían.
Al abrir la puerta lo encontró bañado en sangre y con múltiples heridas de arma blanca. Al menos 25 puñaladas recibió el niño y una de éstas le perforó el cuello.
Ante la desesperación de la madre, los vecinos de la esquina de la avenida 3 con transversal B de la primera etapa de la urbanización Mara Norte entraron a la casa y sacaron al muchacho malherido. "Me ahogo, decía la mujer mientras montaban a su hijo en el carro", relató una vecina visiblemente afectada por la tragedia.
Manos y vestimentas ensangrentadas se notaba en los vecinos más cercanos, quienes a las 10:00 de la noche del lunes trataban de salvar la vida del adolescente, mientras que la conmoción recorría toda la cuadra por lo sucedido. El adolescente fue llevado a toda velocidad hasta la emergencia del Hospital Clínico, donde falleció a la 1.00 de la madrugada.
El adolescente utilizó una daga que compró para defensa personal hace algunos meses. La tenía en todo momento.
Joven retraído
Una vecina del sector, quien prefirió no ser identificada, aseguró conocer bien a la familia Bracho González y comentó que los hermanos se veían como muchachos normales de su edad, estudiantes de bachillerato; sin embargo, el mayor de éstos "es un muchacho muy retraído y hasta un poco raro".
La señora indicó que el adolescente de 15 años es del tipo roquero y que acostumbra escuchar música pesada. En la casa residían los dos hermanos, sus padres y un tío, además de un grupo de muchachas estudiantes universitarias, quienes estaban residenciadas allí.
Se pudo conocer que la progenitora de los jóvenes era ama de casa dedicada el cuidado de sus hijos, incluso fue descrita como sobreprotectora por sus vecinos, mientras que el padre labora en la Aduana de Maracaibo.
Jairo Araujo, jefe de la subdelegación Maracaibo de la Policía científica, señaló que el hermano del occiso será sometido a interrogatorios y evaluaciones psiquiátricas a fin de determinar qué lo llevó a cometer el crimen.
Raro
"Una voz me dominaba, me pedía que corriera, golpeara todo lo que me encontrara hasta matarlo", repetía el joven en su declaración. Dijo que por un momento intentó suicidarse, pero por más que se golpeaba no logró herirse. A simple vista se le veía tranquilo, respondía a cada pregunta sin alterarse, pero al hablarle de su hermano lloraba arrepentido.
La familia declaró en la Policía que el joven estaba en tratamiento psicológico desde hace dos años por problemas de conducta. Se presume que sufre de esquizofrenia y que le dio un ataque de violencia. "Su manía eran las persecusiones. Decía que alguien lo buscaba para matarlo y sólo se defendía".
22/07/2010