RÍO DE JANEIRO.- El goleador brasileño Adriano, artífice del título del Flamengo en la temporada 2009, afronta nuevamente problemas personales que podrían marginarlo del Mundial de Sudáfrica, para el que hasta la semana pasada era dado como fijo por la prensa y los aficionados.
El "Emperador", que el año pasado dejó el fútbol italiano y estuvo a punto de retirarse prematuramente, reencontró en el Flamengo y en su natal Río de Janeiro la "alegría" que dijo haber perdido en el Inter de Milán, pero su turbulenta vida afectiva y los excesos nocturnos y con el alcohol lo tienen otra vez en la cuerda floja.
El nuevo capítulo de su drama personal comenzó en la madrugada del pasado viernes cuando el jugador, que había acudido a una fiesta en una favela carioca, se involucró en una fuerte discusión con su novia, tras lo cual faltó a los entrenamientos del Flamengo.
El club, que lo ha tratado con condescendencia, decidió tomar cartas en el asunto y lo excluyó del partido del pasado domingo por el Campeonato Carioca, así como de la plantilla que viajó a Venezuela para enfrentar al Caracas por la Copa Libertadores.
El altercado también le costó 400.000 reales (unos 223.700 dólares), que sería el valor que recibiría por un contrato publicitario con una red de puestos de gasolina.
La cuantía es casi la misma invertida por el jugador en la reciente compra de una camioneta de lujo para su novia, la modelo Joana Machado, a cambio de que la chica desistiera de desfilar en una escuela de samba del carnaval de Río de Janeiro, según un rotativo carioca.
Tras varios días separado de los entrenamientos y por encima de su peso ideal, Adriano corre ahora el riesgo de perderse el que sería su segundo Mundial, pese a que el técnico Dunga lo ha tenido en cuenta en las últimas convocatorias y a que jugó el amistoso de la semana pasada con Irlanda.
Dunga, al ser consultado sobre la situación del "Emperador", advirtió el pasado sábado que no llevará a Sudáfrica a jugadores que no estén en condiciones de jugar el Mundial porque los dirigentes de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) y la propia hinchada así lo exigen.
Pero la situación de Adriano también se complica en el Flamengo, cuya nueva presidenta, Patricia Amorim, indicó que el club está dispuesto a ayudarlo pero que todo tiene un límite.
"Él (Adriano) es muy querido por la afición y por el grupo (...) pero llega un momento en que las cosas no pueden volver a suceder y quiero que él entienda eso", dijo Amorim, según publicó el club en su página de Internet.
10/03/2010