El Puerto debe ser de los porteños, de la ciudad, de la comunidad
Cuando se descentralizaron las operaciones portuarias en el año 1991 y se liquidó el Instituto Nacional de Puertos, pensamos, ingenuamente, que al fin la dirección de su puerto correspondería a quienes conocían de esta disciplina tan importante para la nación. Así sucedió por un par de años, hasta que los valencianos se sintieron expertos en la materia y nos relegaron de esa responsabilidad. Nos dejaron, si, los oficios menores de limpiar pocetas y echarnos sacos al hombro, pues la dirección quedó en manos de gente de afuera, sin importar que no conocieran un pito del negocio.
Nuestra ingenuidad admitió que permitiésemos esa posición y hasta ayudamos a los neófitos para que manejaran el puerto. Los resultados de esa inacción nuestra fueron fatales: en el año 2003 nos confiscaron el puerto, utilizaron a los porteños solamente para las labores menores y más difíciles, sin aceptar nuestra sapiencia en ese difícil trabajo como es el portuario. Votamos por Acosta Carles pensando que esa vez podríamos rescatar el puerto para los porteños, pero el gobernador nos traicionó, traicionó a la revolución y nos quedamos sin puerto.
Salas ganó la Gobernación y como era de esperar quedamos sepultados, por eso acogimos con beneplácito los decretos de reconversión de los puertos y los apoyamos con todo el vigor que pudimos, no exigimos prebenda alguna, sino más bien ayudamos a que todo se transfiriera de una manera expedita y sin contratiempos.
Pero (siempre hay un pero) desde el 31 de Julio han pasado 4 meses que Bolipuertos asumió el control de todas las maquinarias y activos de las almacenadoras. Podríamos decir que son 8 meses desde que comenzó la reconversión en Abril del 2009 y aun el puerto no ha sido entregado a los porteños y porteñas, quienes saben de puertos son excluidos de la dirección y el deterioro de la operación portuaria se hace más patente.
Las maquinarias de las empresas privadas, que mantuvieron la inercia operacional de estos meses, se han deteriorado más y más. No se vislumbra negociación alguna sobre la expropiación que algunas empresas sufrieron, ni se conoce por qué otras nunca fueron expropiadas. Los trabajadores continúan bajo el oprobioso sistema de eventuales y no se conoce de plan alguno de capacitación. La eficiencia portuaria no se nota y la congestión, tanto de barcos como del transporte terrestre, está a la orden del día.
Nos preguntamos: ¿es que las patrullas, los consejos comunales, las madres y hermanas de los trabajadores no se dan cuenta del grave problema que se avecina? ¿Es que nos vamos a quedar de brazos cruzados en espera que la justicia divina nos devuelva el puerto?
Este es un tema para discutir en la comunidad y en las patrullas porque en esta cuestión portuaria se nos va la vida.
Hablaremos sobre esta cuestión en su programa Caldereta, hoy a las 17:00 horas por la 1380 AM de Ondas del Mar
03/12/2009