BOGOTÁ.- El alcalde de Medellín, Alonso Salazar, pidió este jueves ayuda al presidente colombiano, Juan Manuel Santos, ante la violencia creciente en la ciudad por la guerra de pandillas vinculadas con el narcotráfico, que ha causado en lo que va de 2010 cientos de muertos y miles de desplazados. "Si el presidente Santos no nos ayuda en este momento, con hechos, me daría a mí una sensación de que pueden pasar cosas más dramáticas en la ciudad", advirtió Salazar en una entrevista con Caracol Radio.
La policía tiene ubicadas a las bandas que delinquen principalmente en las comunas (barrios pobres) y a sus líderes, pero "necesitamos un bloque de búsqueda con fuerzas combinadas en el terreno, con fiscales", subrayó el alcalde de Medellín (noroeste), la segunda ciudad en importancia del país.
Insistió en que la alcaldía lleva varios meses alertando de la falta de fiscales y de las deficiencias en la justicia penal.
Los enfrentamientos en las comunas, ubicadas en las colinas que bordean la ciudad, se producen casi a diario y el último tuvo lugar anoche.
En la Comuna 13, una de las más peligrosas, se enfrentaron a balazos, machetes y palos los miembros de dos bandas rivales durante más de un hora, con un saldo de un muerto y varios heridos, según el coronel Alejandro Bustamante, subcomandante de la Policía Metropolitana de Medellín.
Los delincuentes cortaron además el suministro eléctrico en varios barrios y el lugar amaneció hoy fuertemente custodiado por miembros de la policía y el Ejército.
Los datos más recientes de la Personería Municipal (representación local del Ministerio Público) señalan que la guerra entre bandas criminales causó en el primer trimestre de este año 503 muertes, un 54,8 por ciento más que en el mismo periodo de 2009.
Asimismo, entre enero y junio la violencia obligó a 2.336 personas a desplazarse, una cifra tres veces mayor a la del primer semestre del año anterior (771).
Medellín, cuna del famoso narcotraficante Pablo Escobar, ya fallecido, fue considerada en la década de los noventa como la ciudad más peligrosa de toda América Latina.
La capital del departamento de Antioquia (noroeste) vivió uno de sus peores momentos en 1991, con 6.500 homicidios, pero logró una drástica reducción de la criminalidad en los últimos años, principalmente durante la gestión del ahora ex alcalde Sergio Fajardo (2004-2007).
27/08/2010