BOGOTA, (AP).- El expresidente, Andrés Pastrana recomendó al gobierno iniciar contactos con las guerrillas de las FARC fuera del país y de forma absolutamente secreta para consolidar un diálogo de paz que ponga fin al largo conflicto interno, según una entrevista divulgada el pasado domingo. El exgobernante (1998-2002) dijo además al diario El Tiempo que dos de los errores fundamentales en las frustradas negociaciones que sostuvo con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) a fines de los 90 y comienzos de esta década fueron iniciar los diálogos por los temas más complicados, como era el económico, así como intentar negociar sin pactar primero un cese de hostilidades.
Pastrana recomendó al presidente Juan Manuel Santos evitar esos errores y ratificó su postura de que los contactos con las guerrillas se den fuera de territorio colombiano porque en su opinión tienen ventajas como “primero, discreción. Segundo, participación de la comunidad internacional. Tercero, contar con un sitio neutral en el que las FARC se sientan seguras y cómodas”.
“Si estuviera en el lugar del presidente Santos, lo que haría sería que las primeras conversaciones fueran absolutamente secretas y sólo cuando se llegara a un punto importante, de verdaderos hechos de paz, sacaría el asunto a la luz pública.
Hoy existe el rumor de que esos canales ya están abiertos, y si eso es así, estaría muy bien”, dijo Pastrana, un influyente miembro del Partido Conservador, que forma parte de la coalición del gobierno de Santos.
Santos, quien fue ministro de Hacienda en el gobierno de Pastrana, ha dicho que sólo cuando las FARC den muestras concretas de querer dejar las armas, como sería liberar a todos los secuestrados y cesar esa práctica, podría establecer una eventual negociación con esa guerrilla surgida en 1964 y que cuenta con entre 8.000 a 9.000 miembros en armas.
El actual mandatario también ha dicho que si llevara contactos secretos en busca de un diálogo con los rebeldes obviamente no los comentaría y que mientras la guerrilla no detenga sus acciones, mantendrá la presión militar que ya ha provocado el abatimiento del máximo jefe de las FARC, Alfonso Cano en noviembre pasado, así como de otros dos miembros de la comandancia rebelde.
El ministro del Interior Germán Vargas afirmó en la jornada que “el gobierno no está adelantando en este momento ningún tipo de negociaciones con ninguna organización” insurgente.
“El presidente Santos ha señalado que en el futuro, cuando las condiciones lo permitan y haya la certeza de que les asiste a las FARC el deseo de desmovilizarse, con hechos ciertos, considerará abrirle paso a este proceso, antes no”, añadió Vargas citado en un comunicado de su despacho divulgado en un correo electrónico.
Las fracasadas negociaciones de paz en el gobierno de Pastrana, quien personalmente hizo en una zona del sur colombiano los contactos con la dirigencia de las FARC para iniciar los diálogos, son citadas con frecuencia por Santos para explicar que el país no desea repetir tales experiencias cuando asegura las guerrillas usaron la vasta zona desmilitarizada en que se realizaban las negociaciones para lanzar ataques armados y mantener a secuestrados.
Pastrana ve irrespetuosa respuesta de OEA
El expresidente colombiano Andrés Pastrana consideró ayer lunes como poco seria la respuesta del secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, a las denuncias sobre falsas desmovilizaciones de paramilitares en un proceso de paz supervisado por la organización continental.
La carta que recibí del jefe de la Organización de Estados Americanos (OEA) “es irrespetuosa con nuestro país, no es una carta que merecemos los colombianos”, dijo el exmandatario (1998-2002) a la emisora Caracol Radio.
En ese documento se reproduce una conversación de la embajada con el entonces jefe de la misión de la OEA en Colombia, Sergio Caramagna, sobre el proceso de desmovilización de 36.000 paramilitares de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC, extrema derecha) entre 2003 y 2006.
De acuerdo con el cable, Caramagna señaló que el entonces ministro del Interior, Sabas Pretelt, le había reconocido que se gestionaron más de 12.000 desmovilizaciones por encima de las que el gobierno había estimado, incluyendo presumiblemente a personas no paramilitares.
En su respuesta a Pastrana, divulgada a los medios la semana pasada, Insulza negó conocer la información “supuestamente proporcionada” por Pretelt a Caramagna y la “supuesta” conversación entre Caramagna y el embajador estadounidense, además de recordar que existen 15 informes públicos sobre las gestiones de la OEA como supervisor del proceso de desmovilización desde 2004.
Pastrana consideró este lunes que, con esta respuesta, Insulza evade su responsabilidad y subrayó que “lo que está en juego es el prestigio de la OEA”.
El expresidente asegura que la cifra de paramilitares que tenía al final de su mandato era sólo de entre 10.000 y 12.000 elementos, por lo que a la OEA “se les infiltraron y no se dieron cuenta más de 200% de los desmovilizados”.
El expresidente señaló que “el fracaso de este proceso” ha tenido graves consecuencias por los beneficios procesales y las ayudas económicas que recibieron los presuntos falsos desmovilizados.
17/01/2012