BUENOS AIRES.- Hicieron doblete. Como pasó en 2006, Argentina y Chile se metieron en los cuartos de final de la Copa Davis. Allí, entre los ocho mejores del mundo, hay dos sudamericanos que llegaron por distintos caminos.
Es que los vecinos vivieron días de mucha emoción: el diezmado conjunto albiceleste dio la sorpresa, gracias a un David Nalbandian heroico, al vencer a Suecia afuera y en sintético, mientras que el chileno ratificó su poderío en casa ante una Israel débil sobre arcilla.
La primera rueda de la crema del tenis internacional dejó, de esta manera, dos victorias que les permiten soñar con seguir avanzando y, por otra parte, ya les garantizaron mantenerse el año próximo en la elite de los primeros 16. En cambio, el Ecuador de los hermanos Lapentti, como era previsible, sufrió una dura caída en Croacia y deberá entonces jugar un repechaje para intentar no descender al grupo continental.
Como suele ocurrir en este deporte, la mayoría de los favoritos marcó presencia y puso primera. De hecho, hubo seis triunfos locales en los ocho choques. Y uno de los dos éxitos visitantes lo logró, precisamente, Argentina. Además, sólo se dio una serie que se definió en el quinto y decisivo punto, porque allí fue recién cuando el renovado equipo argentino pudo torcerle el brazo a la formación sueca.
Por un lado, Argentina ganó entonces 3-2, en una eliminatoria en los papeles desfavorable, pese a que era cabeza de serie. Por su parte, Chile, con el gran regreso de Fernando González y el aporte siempre valioso de Nicolás Massú, superó 4-1 a Israel. Y en la vereda de enfrente quedó Ecuador, que fue claramente de punto a Croacia y no por casualidad cayó por 5-0, en cancha rápida y bajo techo, obteniendo apenas dos sets en toda la serie.
Antes de entrar en el análisis de lo que deparó cada serie, más de un fanático sudamericano ya puede darse el lujo de soñar con una final Argentina-Chile. ¿Cómo? ¿Una definición inédita entre dos naciones latinoamericanas peleando por la ensaladera de plata, que sigue siendo esquiva para ellos? Para descartar esa opción aún hay tiempo, pero mejor veamos cómo podría darse esta chance, que obviamente por estos días a casi todos les suena a utopía.
En julio, en cuartos, Argentina seguirá siendo visitante, en ese caso ante Rusia. Si reaparece el ahora lesionado Juan Martín del Potro y además Nalbandian está entero, más el aporte que esta vez demostraron Leonardo Mayer y Horacio Zeballos, será sin dudas una serie muy dura pero en la que puede cantar victoria frente a Nikolay Davydenko (6°), Mikhail Youzhny (13°) e Igor Andreev (38°). Y un triunfo la llevaría a jugar en semis, en septiembre, otra vez en Europa.
Es que allí le tocaría el vencedor del choque Francia-España, en el que el ahora tan completo y poderoso equipo galo casi seguramente elegirá una superficie rápida para evitar a los reyes de las canchas lentas, con Rafael Nadal a la cabeza. Si consigue una victoria en suelo francés, mucho más factible, pese a la dureza del rival, que ganarle a España (actual bicampeón) en arcilla, se meterá en la definición de diciembre.
10/03/2010