EDUCACIóN

Más de dos siglos de historia
Casa Guipuzcoana no tiene dolientes en Puerto Cabello

Años de historia y funcionamiento se caen a diario de las paredes donde se apoyan cientos de libros, cuentos, encartados, atlas y demás materiales que niños y adultos porteños consultan para realizar sus actividades educativas en la casa Guipuzcoana, una edificación histórica construida hace más de doscientos años.

Virgely Chirinos
Fotos: Kevys Aponte

Años de historia y funcionamiento se caen a diario de las paredes donde se apoyan cientos de libros, cuentos, encartados, atlas y demás materiales que niños y adultos porteños consultan para realizar sus actividades educativas en la casa Guipuzcoana, una edificación histórica construida hace más de doscientos años.
Un espacio donde primordialmente se promueven la educación y la enseñanza, donde reina el silencio de los que leen para enriquecer sus conocimientos y sobran quienes visitan desde otras ciudades y países para conocer nuestra historia, está siendo derrumbado por el pasar del tiempo y el dejo de quienes no se sensibilizan y rescatan nuestra historia y raíces.
Es lamentable, como la casa de la antigua compañía Guipuzcoana, donde funciona la Biblioteca Pública “Miguel Elías Dao” de la Red del estado Carabobo, se encuentre en deplorables condiciones, siendo este un Monumento Histórico y Artístico Nacional y que además funciona en beneficio de la comunidad porteña.
Con el pasar de los años, la edificación de este museo ha venido deteriorándose y cayéndose a pedazos, sin contar con el apoyo de los organismos municipales y regionales de la entidad carabobeña.
Basta con sólo observar, para saber que hay quienes imploran por unas mejoras y un pronto mantenimiento a una construcción que data casi dos siglos de fundación; desde quienes laboran en la casa hasta quienes la visitan piden a Dios para que alguien se apiade y colabore en la restauración.

20 años de olvido

En esta edición contamos con las declaraciones del coordinador de servicios de la biblioteca pública, Ramón González, quien informó que esta edificación tiene aproximadamente 20 años que no se le realizan obras de mantenimiento, a pesar de que es sede de la Fundación Ramón Díaz Sánchez de la alcaldía del Municipio Puerto Cabello y en sus instalaciones labora su personal.
Asimismo expresó: “esta casa se encuentra en un estado realmente deplorable, aun cuando sus instalaciones han sido objeto de una remodelación con el pasar de los años, las estructuras han ido deteriorándose poco a poco”.
Paredes agrietadas, baños destrozados, mal estado de la pintura, corrosiones por las lluvias, desniveles, nidos y excrementos de palomas, entre otras condiciones, son las que amenazan con derrumbar la historia que encierra la Casa Guipuzcoana, sabiendo que en Venezuela sólo hay dos edificaciones como esta, la primera en La Guaira y la de Puerto Cabello.
En años anteriores, cuando Luis Felipe Acosta Carlez cumplía sus funciones como gobernador del estado Carabobo, se apersonaron a la sede de la biblioteca pública un ingeniero y un arquitecto, quienes según dijeron realizaron un estudio para constatar con qué materiales estaba construida la casa, pero nunca se realizó ningún proyecto ni hubo inicio de obras de restauración.

Un patrimonio

La casa de la antigua Compañía Guipuzcoana fue decretada Monumento Histórico y Artístico en la Gaceta Oficial N°31.526, de fecha 11 de julio de 1978, por la Junta Nacional Protectora y Conservadora del Patrimonio Histórico y Artístico de la Nación, donde en una de las declaraciones reza que locales, y en especial el Concejo Municipal, deben velar por su preservación.
Al parecer, este precepto no se cumple en los organismos municipales, porque esta construcción antigua día a día va deteriorándose y ninguna autoridad porteña o regional se avoca a realizarle el mantenimiento adecuando para que los ciudadanos que frecuentan el sitio puedan disfrutar de un sitio que cuente con unas instalaciones impecables y muy bien preservadas.
Cientos de personas que entran y salen de esta edificación pasan sin percibir la situación de abandono en que la casa y la biblioteca se encuentran, parecen ignorantes de las consecuencias que traería un verdadero colapso de esta institución, la situación que generaría un cierre del lugar donde todos aquellos encuentran bajo el techo de la Guipuzcoana un lugar donde alejarse del mundo y viajar en un sinfin de historias y de geografías.
Quienes laboran dentro, no hacen más que trabajar con mucho esfuerzo para rescatar los valores de los porteños y levantar de las ruinas lo poco que queda del monumento histórico de todos los habitantes de la ciudad cordial de Venezuela.
Exigen a los organismos municipales emprender un proyecto de recuperación para las paredes, pisos, baños, pinturas, salas de lecturas, jardines, cocina y demás áreas que no son las más óptimas para ofrecer un servicio de calidad.
En esta organización se realizan todo tipo de actividades educativas. Durante el periodo de vacaciones escolares la casa de la antigua Compañía Guipuzcoana ofrece una serie de cursos y actividades educativas para que niños y jóvenes pasen sus días libres realizando distintas tareas según el área que escojan. Cursos de manualidades, bisutería, cocina, foami, anime, cerámica, pintura, danzas, ajedrez, entre otras, son las modalidades que en este museo albergan alrededor de 305 niños y adolescentes en edades comprendidas entre los seis y 18 años.
También sirva el presente para concienciar a toda la comunidad a sensibilizarse ante estas situaciones y no sólo seamos portavoces de los problemas sino también a aportar soluciones en la medida de lo posible y salir al rescate de la historia de Puerto Cabello.

17/08/2009