El cáncer es una de las principales causas de mortalidad en todo el mundo. La OMS calcula que, de no mediar intervención alguna, 84 millones de personas morirán de cáncer entre 2005 y 2015. Cada 4 de febrero, la OMS apoya a la Unión Internacional contra el Cáncer y promueve medios para aliviar la carga mundial de la enfermedad. La prevención del cáncer y el aumento de la calidad de vida de los enfermos son temas recurrentes.
Uno de los lemas del cáncer es: «El cáncer también se puede prevenir», se centra en medidas simples que pueden aplicarse a la prevención del cáncer tales como: No fumar; alimentarse de modo saludable y realizar ejercicio con regularidad; moderar el consumo de alcohol; protegerse frente a los agentes cancerígenos.
El cáncer es un proceso de crecimiento y diseminación incontrolados de células. Puede aparecer prácticamente en cualquier lugar del cuerpo. El tumor suele invadir el tejido circundante y puede provocar metástasis en puntos distantes del organismo. Muchos tipos de cáncer se podrían prevenir evitando la exposición a factores de riesgo comunes como el humo de tabaco. Además, un porcentaje importante de cánceres pueden curarse mediante cirugía, radioterapia o quimioterapia, especialmente si se detectan en una fase temprana.
Creo que más de uno de nosotros ha tenido algún familiar que ha padecido de cáncer e incluso, perdido a un ser querido por este mal y a veces de una forma rápida, sin que los adelantos de la medicina actual haya podido salvar esa vida. Mucho son los que luchan actualmente y otros han superado la batalla contra esta enfermedad y siguen su vida clon esperanzas de no volver a padecerla.
Ver sufrir a una persona con esta enfermedad, sobre todo complicada o con dolores, no se lo deseo a nadie, y es por eso que mitigar sobre todo el dolor es muy importante en los tratamientos actuales, con analgésicos potentes y con menos efectos colaterales, es la meta de la farmacología actual, aparte de las drogas antineoplásicas (quimioterapia) y la radioterapia localizada, para evitar dañar células buenas del organismo.
Todo gobierno serio y responsable debe ayudar al máximo a los familiares y pacientes con este mal, en costear el tratamiento de estos pacientes, pues resulta sumamente costoso y la parte privada debe estar muy clara en no especular con los diferentes tratamientos.
A los pacientes que tienen diagnosticado un cáncer o a los que lamentablemente no sabemos si lo tenemos o lo vamos a tener algún día, tenga fe en que muchos se pueden curar y prevenir; deben confiar que siempre se están haciendo investigaciones para tratar de eliminar este mal de la faz de la tierra; además de su fe en Dios, los puede ayudar o consolar en muchas ocasiones. Sean positivos en su mente, traten de no deprimirse para que las células malignas no se aprovechen de esa situación y su sistema inmunológico no decaiga.
En memoria de una hermana, una tía, un primo que ya no les hace falta oxígeno para respirar, ya no tienen más dolor, y mataron a su cáncer al irse con Dios.
Y todos contra este enemigo, ayudando en lo que puedan, para salvar al mayor número de pacientes.
02/02/2010