CARACAS, (AVN).- "Es mejor vivir que morir", expresó Julián Revette, ex reo del internado El Rodeo, al ser consultado sobre la situación que se registra, desde el jueves pasado, en ese recinto carcelario, tras el inicio del proceso de intervención y desarme de los internos. Revette es el autor del libro La fusta del verdugo, ganador del IV Premio Nacional del Libro de Venezuela 2006, relato en el que cuenta las vivencias y las condiciones inhumanas de los que por diversas razones pagan pena por delitos, reales o no, así como los sufrimientos de sus allegados.
Durante su intervención en el programa Toda Venezuela, trasmitido por Venezolana de Televisión (VTV), dijo que el problema de los reclusorios tiene larga data y es producto del sistema mercantilista que incrustó en la población penitenciaria el pensamiento del dinero como un tesoro antes que la vida.
Revette, quien es un penado con régimen especial de presentación (preliberado), hasta hace algún tiempo cumplía su condena por las noches en el edificio anexo al internado de La Planta en Caracas, mientras en el día trabajaba como pregonero del diario Ciudad CCS.
En la actualidad, continúa laborando en ese medio, pero por las noches le dieron un régimen especial que le permite pernoctar en su casa.
Revette hace un llamado a los privados de libertad que se mantienen en resistencia en El Rodeo II, a que preserven sus vidas y confíen en la ayuda que está prestando el Gobierno Nacional.
"El gobierno quiere el bien para ustedes. Si nos resistimos no vamos a ganar nada, vamos a hacer las cosas con conciencia, nos van a dar una mano amiga", expresó.
Para este preliberado, "es difícil que el Estado arregle algo cuando está enquistado de personas que creen que el dinero es lo primero".
Con voz pausada y con la calma de quien tras nueve años de prisión ha sido marcado por la experiencia de estar tras las rejas, Revette dijo que "llegar al vientre de ese monstruo (las cárceles) no es tan fácil", pues primero es necesario entender que el hombre o la mujer que ha cometido un error también es un ser humano.
Destacó que a pesar de que dentro de los penales pueden darse situaciones de violencia entre los internos, en la actualidad han cambiado los códigos y se han humanizado las relaciones rejas adentro, "no a todos (reclusos) se les puede calificar como violentos".
Uno de los problemas que persiste en cuanto al tema penitenciario es que cuando un privado de libertad está en condición de preliberado o libertad plena queda estigmatizado y carece de herramientas para reinsertarse a la sociedad, señaló.
Por ello, impulsado por su experiencia, Revette entregó a la Asamblea Nacional seis propuestas, no sólo para aportar soluciones con miras a mejorar las condiciones de los centros penitenciarios, sino además para contribuir a la reinserción de los privados de libertad en la sociedad.
Otra historia de El Rodeo
Si el Rodeo II no hubiese sido secuestrado desde la semana pasada por una minoría de mafiosos, el interno de apellido Aguilera estuviera en la calle hace un par de días disfrutando de su libertad.
Con menos de 23 años a cuestas, cabellos rojizo, piel tostada y con rostro visiblemente marcado por la sobrevivencia carcelaria, Aguilera era parte de los más de mil internos que están retenidos, en contra de su voluntad, por un grupo violento (entre 50 y 60) en el Rodeo II, ubicado en Guatire, estado Miranda.
En el fondo, Aguilera engrosaba las filas de aquellos que eran “reos de los reos", tal como lo señaló recientemente el comandante de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), mayor general Luis Motta Domínguez.
Hasta este lunes, la GNB había rescatado a 41 privados de libertad de ese
centro penitenciario, en operaciones caracterizadas por el respeto pleno de sus derechos humanos.
Sólo con la acción de rescate llevada a cabo este martes por la GNB, el interno Aguilera pudo conseguir, junto a 38 internos más, liberarse del secuestro impuesto por los jefes de las mafias carcelarias que operan en El Rodeo II.
Pero aún le faltaba la libertad más anhelada: la personal. Al momento de ser rescatado y llevado al Comando Regional número 5 (Core 5) de la GNB, Aguilera pidió que revisaran urgentemente su expediente, pues insistía que ya había cumplido completamente su pena.
“Tiene razón, le tocaba salir hace días", dijo después de unos minutos a las puertas del Core 5 una funcionaria de la Dirección Nacional de Servicios Penitenciarios del Ministerio de Relaciones Interiores y Justicia, tras revisar el caso.
De inmediato, Aguilera era trasladado a la salida del penal en un transporte de la Policía Nacional Bolivariana (PNB). No sin antes recibir comida, hidratación y vestimenta nueva.
“Pórtate bien chamo", le dijo un efectivo militar. Aguilera no pronunció palabra alguna. En realidad no tenía nada que decir. Nada más asintió con su cabeza, mientras esbozaba una tímida sonrisa de alegría.
En cuestión de minutos, Aguilera pasó de estar secuestrado a ser liberado, no sólo de los mafiosos del Rodeo II, sino de la misma cárcel.
Tal vez si la GNB no lo hubiese rescatado, todavía estuviera pagando más tiempo del correspondiente a su pena.
Hasta la fecha, el Gobierno Nacional ha rescatado a un total de 81 privados de libertad.
El grupo violento del Rodeo II aún mantiene secuestrados a sus compañeros de celda y rechaza, con intensas ráfagas de disparos, cualquier intento de diálogo por parte de las autoridades.
Transformación penitenciaria
El vicepresidente de la República, Elías Jaua, informó que en Consejo de Ministros se aprobó este martes un total de 413 millones 100 mil 743 bolívares con 28 céntimos para continuar el impulso y la transformación penitenciaria en el país.
“Para seguir impulsando este plan de humanización de las cárceles y poder establecer una política de reinserción de nuestros muchachos y muchachas que han caído en la delincuencia, y que hoy se encuentran privados de libertad, y esa es la instrucción que nos ha dado el comandante presidente Hugo Chávez”, dijo Jaua al término del Consejo de Ministros, realizado en el Palacio de Miraflores.
Estos recursos serán invertidos en el Fondo de Asistencia Penitenciaria, la inauguración de tres escuelas de comunicación popular penitenciaria, así como en tres núcleos de la Orquesta Sinfónica Penitenciaria.
Se invertirá en cursos de formación para 180 funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana que se especializarán en el régimen de custodia interna de los penales, en programas para el personal directivo penitenciario, en formación para mil custodios asistenciales y en el programa nacional de capacitación para la aplicación de los estándares de seguridad y custodia.
También se realizará rehabilitaciones menores en áreas específicas de los penales de todo el país, y el mantenimiento preventivo y correctivo de 36 recintos penitenciarios.
Se culminarán los Centros de Tratamientos Comunitarios Dr. Juan Antonio Tovar y Miguel Antonio Blanco Guerra de Maturín, estado Monagas, los cuales forman parte de las “políticas para la reinserción de los penales logren su libertad mediante las medidas cautelares que otorga el sistema judicial”.
De igual forma, se impulsará el Programa Socioproductivo e Incorporación a la Población Privada de Libertad, así como los talleres textiles y artesanales en centros penitenciarios.
“Impacto ocupacional de 418 personas privadas de libertad, reimpulso de talleres de carpintería y herrería, creación de nuevas carpinterías, reimpulso de las cuadrillas de mantenimiento de los propios penales por parte de los privados de libertad”, agregó Jaua.
El reimpulso y la creación de las unidades agroproductivas de los centros penitenciarios están contempladas para la inversión de estos recursos. Asimismo, se prevé reimpulsar 17 panaderías en los centros penitenciarios, así como la puesta en funcionamiento de dos bloqueras penitenciarias.
La cobertura de los gastos por dotación médica y de alimentos también está contemplada en el monto aprobado.
23/06/2011