OPINION

Rebelde con causa
Falcón aquí estamos

Quienes vivimos en la costa oriental de Falcón siempre nos hemos sentido como los hijos mal queridos de Coro y algunas veces los hijos adoptivos de Carabobo. Entendemos que Falcón es un estado muy grande y que a pesar de tener la mayor refinería de América Latina, en la península de Paraguaná, esto nunca se ha revertido en beneficio para el resto del mismo, por el contrario, es un estado deprimido dependiente del situado constitucional.

William Muskus R.

Quienes vivimos en la costa oriental de Falcón siempre nos hemos sentido como los hijos mal queridos de Coro y algunas veces los hijos adoptivos de Carabobo. Entendemos que Falcón es un estado muy grande y que a pesar de tener la mayor refinería de América Latina, en la península de Paraguaná, esto nunca se ha revertido en beneficio para el resto del mismo, por el contrario, es un estado deprimido dependiente del situado constitucional.
El nuevo e ilegal proceso de recentralización de la administración pública es otro duro golpe para la provincia, donde pudimos apreciar los beneficios que desde el año 89 trajo al país el proceso descentralizador.
El poder elegir nuestros gobernadores, antes asignados a dedo por el mandatario de turno, el poder dar prioridades a proyectos importantes basados en las verdaderas necesidades del pueblo y no producto de ideas locas de unos burócratas montados en las torres de Parque Central, hicieron que se pudieran obtener algunos logros importantes.
La creación de Corfal, Corporación para el desarrollo integral de la costa oriental del estado Falcón, fue una excelente idea para el acercamiento tanto del gobierno nacional como del regional y promover un desarrollo armónico de esta región, lamentablemente este objetivo nunca fue visto con buenos ojos ni por el gobierno central ni por los alcaldes de turno, quienes creyeron que sus facultades estaban siendo usurpadas en lugar de ver en Corfal un brazo de apoyo a su gestión.
La vialidad, fue otro logro de la descentralización al mejorarse ostensiblemente la vialidad interestatal. Hoy vemos el abandono de estas vías, en especial el inconcluso par vial convertido en una peligrosa guillotina con graves fallas de señalización, y ni hablar de la vialidad rural en total estado de abandono.
Los servicios de cloacas para Tucacas y Chichiriviche fueron otro logro de la descentralización.
En salud, luego de 16 años de haber estado paralizada la construcción del hospital Lino Arévalo y gracias a la insistencia de José Curiel, se concluyó este hospital, que acaba de cumplir 10 años de fundado pero que lamentablemente nunca ha podido funcionar a cabalidad, teniendo los habitantes de la costa que depender de la generosidad de los carabobeño a través del Prince Lara y de la CHET.
Es preocupante saber que no hay proyectos a futuro para resolver problemas tan graves como el del agua, donde poblaciones como Tucacas y Boca de Aroa tienen fallas permanentes del servicio debido al colapso de tres de los seis pozos de Las Lapas y al fraude que fue la presunta planta de tratamiento sobre el río Aroa. Todos paliativos mal hechos.
En la costa oriental contamos con uno de los parques más bellos y más visitados de todo el país, el parque nacional Morrocoy. Una belleza víctima del centralismo, en donde los recursos que se captan producto del pago de los usuarios van todos a una administración central donde se pierden en las arcas de la burocracia, sin que dichos recursos sean reinvertidos en beneficio de su infraestructura, conservación y mejoras.
Por otro lado las alcaldías tienen que afrontar todo lo que significa la gran avalancha de turistas que acude a visitar al parque nacional Morrocoy, colapsando los servicios de agua, aseo, vialidad y luz contando para ello con un escaso situado municipal, hoy mermado en un 40% ante la mala administración central y la regaladera al exterior de los recursos de todos los venezolanos.
Otro problema a enfrentar en la región oriental es la apatía y la poca participación de sus habitantes en la vida política y la solución de sus problemas. El próximo año se realizarán las elecciones para la asamblea nacional y para vergüenza de todos nosotros el actual diputado por la región oriental no es de aquí y en cuatro años no ha movido un dedo a favor de los 11 municipios que la constituyen, por eso no tenemos a nadie en la capital que luche por los intereses de esta región.
Tenemos que fijarnos como meta que el próximo diputado a la AN viva aquí y que conozca bien los problemas de la región, que sea una persona con entereza para luchar no sólo desde el hemiciclo sino haciendo antesala a ministros y altos funcionarios para lograr los proyectos de desarrollo que esta región se merece.
Nosotros somos la puerta de entrada al estado Falcón, tenemos un enorme potencial turístico y agropecuario, por eso creo que el gobierno regional debe acercarse más a esta zona y buscar una forma de sustituir al difunto Corfal, no con los tradicionales “comisionados del gobernador” (jarrones chinos de la política) sino a través de una oficina de carácter ejecutivo que pueda avocarse a los ingentes problemas que nos aquejan. Por eso Falcón, aquí estamos.

05/08/2009