TEGUCIGALPA.- El gobierno hondureño decretó ayer emergencia en nueve cárceles que están colapsadas por el hacinamiento de reos y que son "universidades del crimen", informó el ministro de Seguridad, Oscar Álvarez.
"Se ha dado una declaratoria de emergencia penitenciaria", anunció en rueda de prensa el ministro Álvarez, al terminar una sesión del Gabinete de Gobierno encabezada por el presidente Porfirio Lobo en la Casa Presidencial.
Según el ministro, la Penitenciaría Nacional, situada 25 km al norte de la capital, fue construida para 1.000 reos pero cuenta con 3.000, mientras el penal de San Pedro Sula, la segunda ciudad del país, se edificó para 900 y alberga a 2.500.
Lo mismo ocurre en las otras siete cárceles declaradas en emergencia: Santa Bárbara, La Esperanza (oeste), El Progreso, Puerto Cortés, La Ceiba, Trujillo y Puerto Lempira (norte).
Estas nueve cárceles "no tienen los requerimientos mínimos" de reclusión y la emergencia "nos lleva a hacer las construcciones o modificaciones necesarias para que esto se vaya subsanando".
"También (la declaratoria de emergencia) nos ayuda a hacer una reclasificación de los privados de libertad para separar los malos, de los medios malos y de los menos malos para que las cárceles no sean las universidades del crimen que han sido hasta ahora", subrayó el ministro.
14/07/2010