“La lentitud de los trabajos que se realizan en la autopista lamentablemente no sólo afecta el desarrollo del sector turismo sino todos los sectores de la economía del estado”, dijo Scott El colapso de las vías, la disminución de la actividad económica, limitaciones para el desarrollo del turismo, la merma en la calidad de vida y un grave problema de salud pública, son sólo algunas de las consecuencias que en los últimos meses ha debido enfrentar la población carabobeña y, muy especialmente, los habitantes del eje costero de la entidad, producto de la ineficiencia del Gobierno nacional para la administración de puertos y autopistas.
De tal manera lo planteó la presidenta del Servicio Autónomo Estadal para el Desarrollo de la Costa, Blanca Scott, en una nota de prensa enviada a la redacción del Diario La Costa donde hizo referencia a la situación de congestionamiento que en los últimos días se ha presenciado en la autopista Valencia–Puerto Cabello, lo cual mantiene altamente preocupado al gobernador de Carabobo, Henrique Fernando Salas Feo.
“La lentitud de los trabajos que se realizan en la autopista lamentablemente no sólo afecta el desarrollo del sector turismo sino todos los sectores de la economía del estado”, apuntó Scott, quien reiteró que los únicos perjudicados siguen siendo los habitantes de nuestras comunidades, aún cuando el Gobierno municipal se empeña en aseverar que en nada perjudica dicha situación.
Mencionó que la calidad de vida del carabobeño ha disminuido notoriamente, y que el Ejecutivo nacional, lejos de preocuparse por solventar la crisis existente en el país, sigue mostrando su ineficiencia al no poder gerenciar de manera eficaz los puertos, aeropuertos y autopistas, que le fueron secuestrados al Gobierno regional.
“La recentralización sirvió como excusa para que el Gobierno nacional restara recursos y limitara económicamente a los gobiernos regionales, pero, a pesar de las presiones, desde el Gobierno de Carabobo se sigue dando respuestas a las prioridades de los vecinos”, aseguró.
Destacó que la permanencia de conductores durante largas horas y en colas que se extienden por varios kilómetros genera un problema de inseguridad, poniendo en riesgo la vida de miles de personas.
“El Gobierno de Carabobo había demostrado su alta capacidad y competencia en el manejo de la autopista y del puerto de Puerto Cabello, el primero del país, sin embargo, gracias a una decisión arbitraria, hoy vemos como las consecuencias afectan directamente la forma de vida de los venezolanos y, de manera especial, a quienes residen en las distintas zonas del litoral de la entidad”, aseveró.
En torno a este aspecto la presidenta del Servicio Autónomo Estadal para el Desarrollo de la Costa recalcó la grave problemática generada por el hallazgo de decenas de contenedores cargados con comida en estado de descomposición, importada por la Productora y Distribuidora Venezolana de Alimentos (Pdval), empresa que tiene la responsabilidad de garantizar el suministro a todo el país.
No obstante, mencionó, lejos de cumplir con los objetivos para los cuales fue creada, ha mostrado el despilfarro de dinero y la pérdida de alimentos con los que se pudo haber abastecido a la población venezolana, principalmente, a la que reside en las zonas más necesitadas.
Pero, según continuó Scott, no sólo hasta allí llegan las consecuencias, pues también la permanencia de comida dañada en almacenes del litoral ha generado la proliferación de roedores que podría, a su vez, causar un grave problema de salud pública.
“Es por esto que Puerto Cabello debe mantenerse firme en su decisión de tener en la Asamblea Nacional una representación que verdaderamente luche por resguardar los derechos e intereses de los habitantes de esta zona, que defienda el proceso descentralizador que tantos beneficios generó a nuestra colectividad”, manifestó.
En este mismo orden de ideas, destacó que se debe lograr que nuevamente la administración de los puertos, aeropuertos y autopistas regrese a manos del Gobierno regional, recursos que permitirán a los mismos atender de manera directa las necesidades de la población.
Merlys Fajardo
30/07/2010