Las rivalidades con Valencia y la lealtad patriótica del comandante Político/Militar, el Coronel Manuel Ruiz Carcaga, derrotaron las intenciones de la facción realista de insurreccionar a Puerto Cabello. La llegada de la República, se convirtió en la oportunidad de lograr el objetivo tanto tiempo esperado por los porteños, “el título de ciudad”. Le correspondió el honor al alcalde ordinario Pablo Aramburu, conjuntamente con los cuatro diputados operantes en la localidad
Gustavo A. Rísquez
Hoy, Puerto Cabello conmemora 199 años del histórico día en que recibió su titulo de ciudad. Sin embargo, es lamentable que la mayoría de los habitantes de este territorio desconozca esta histórica fecha, que por su importancia y connotación debería ser objeto de celebración y culto en el municipio.
Con esta motivación acudimos a Nelson Vielma, integrante de la Sociedad Divulgadora de la Historia Militar de Venezuela, Capítulo Puerto Cabello, para buscar detalles de la efemérides. De la amplia conversación transcribimos estos extractos.
“Puerto Cabello, es la única de las ciudades venezolanas que se puede dar el lujo de haber recibido su título de ciudad gracias a su patriotismo. Es por ello que accionando la responsabilidad de difundir nuestra historia celebramos jubilosos este magno evento, recordando los históricos hechos que lo originaron.
Todo comenzó a raíz de la Declaración de Independencia el 5 de Julio de 1811; este evento motivó reacciones en apoyo a la monarquía española en varias ciudades de la recién iniciada nación. La rebelión contra la nueva patria fue minuciosamente planificada y coordinada desde Coro y Maracaibo, estallando simultáneamente en varias ciudades.
El 11 de Julio de 1811, en horas de la tarde, apenas cuatro días después de haber sido declarada la independencia, una multitud del pueblo caraqueño, a pedradas, capturó a 54 isleños que estaban concentrados a la altura del arrabal de los Taques, aspirando tomar el Cuartel San Carlos.
En Valencia, también se revelaron los simpatizantes del rey asaltando los cuarteles y apoderándose de las armas, almacenes y pertrechos, los contrarrevolucionarios se declaran independientes del gobierno de Caracas. Inmediatamente ante la gravedad de la situación, se enviaron tropas caraqueñas a reducir a la ciudad de Valencia, estas tropas estaban conducidas por el más famoso y prestigioso de los venezolanos, el General Francisco de Miranda. En la vanguardia estaba el Marqués del Toro, quien realizó los primeros contactos con el enemigo en las cercanías de Guacara.
El 23 de Julio, ya rotas las posibilidades de una capitulación, el Brigadier Fernando del Toro y como segundo al mando el joven Coronel Simón Bolívar, entablaron el primer combate de la gesta independentista, al intentar reducir al cuartel de pardos y al convento de San Francisco, que estaba en manos de los disidentes, estos atrincherados en los alrededores de la Plaza Mayor, resistían tercamente, por lo que deberá el Generalísimo Francisco de Miranda prolongar el asedio y tomar por asalto las posiciones enemigas.
El salvador de la Revolución Francesa en Valmy, el héroe de Pensacola en la Revolución Norteamericana, protagonizando su tercera Revolución, hazaña esta no lograda por ningún mortal en la historia, entra en Valencia a sangre y fuego el 13 de agosto de 1811, reprimiendo así la primera insurrección pro/imperial.
Alto costo para una población que tenía trescientos años de paz imperial, quinientas vidas costó este sangriento alzamiento que consumió al erario la respetable cifra de más de 200.000 pesos.
Sería muy ingenuo pensar que la fuerte facción realista de Puerto Cabello no participó en esta conspiración, su importancia estratégica, su cercanía a Valencia, la propaganda llegada desde Coro y sobre todo los intereses económicos de los sectores pudientes, afectados por el bloqueo a su lucrativo comercio de cabotaje, aseguraban la participación porteña contra la República. Sin embargo diferentes factores impidieron esta reacción porteña contra la republica, el más importante era su ancestral rivalidad con Valencia, desde su fundación.
Los porteños siempre dependieron del ayuntamiento valenciano, originando constantes luchas por lograr su autonomía y tener su propio título de ciudad.
Las rivalidades con Valencia y la lealtad patriótica del comandante Político/Militar, el Coronel Manuel Ruiz Carcaga, derrotaron las intenciones de la facción realista de insurreccionar a Puerto Cabello. La llegada de la República se convirtió en la oportunidad de lograr el objetivo tanto tiempo esperado por los porteños, “el título de ciudad”. Le correspondió el honor al alcalde ordinario Pablo Aramburu, conjuntamente con los cuatro diputados operantes en la localidad.
A esto se le sumaba que el 9 de Julio, apenas cuatro días después de la declaración de independencia de España, en un cabildo extraordinario en Puerto Cabello, se leyó la grata noticia traída del revolucionario gobierno patriótico de Caracas, que decía, textualmente: “una diputación del Supremo Congreso de Venezuela acaba de anunciar al Supremo Poder Ejecutivo haber acordado la independencia absoluta de estas provincias, ya que ellas componen un estado o potencias soberanas, independientemente en la tierra y sólo dependiente de Dios, pues a nadie reconocerá como superior en el mundo. Esta grande empresa de la libertad venezolana conmueve sólo con su idea al corazón de todo hombre libre y le dispone a las acciones heroicas que necesita para llevarla a efecto y sostenerla, el Supremo Poder Ejecutivo ocupado en la sublimidad de las operaciones que deben suceder a la efectiva declaración de esta independencia y prevenido del deseo de todos los pueblos que piensa dignamente, anticipa esta noticia placentera a ustedes, para que prevenidos de ella espere con ansia la orden de su publicación en los términos que corresponda y deba comunicarse”.
El Cabildo porteño acogió estas disposiciones de la capital con alegría y cuando tres días después de recibidas estas noticias, el 12 de julio, llegan los comisionados valencianos a insurreccionar la Plaza y consiguen a los porteños dispuestos a defender con las armas la República.
El 19 de Julio en reunión del cabildo porteño, protestan a la Municipalidad de Valencia por haber cortado las correspondencias y comunicaciones, asegurando que: “estos habitantes no temen las hostilidades con que se les amenazan, porque constantes en su ardiente celo y entusiasmo, por causa tan justa sabrán no sólo rechazar cualquier impulso con la fuerza, sino que sobrándoles medios de subsistencia y ataque, corresponderán como deben…”. La conclusión de esta acta no pude ser más elemental aunque si significativa: “… Se deduce que cuando exponen y solicitan los señores de Valencia a este ilustre Cabildo es en estilo de pura persuasión, creyéndonos de fácil credulidad y que carecemos de discernimientos”.
Las tropas porteñas unidas con las de Maracay y La Victoria, bajo las órdenes de Francisco de Miranda, suman a los puertos de Cata y Ocumare y persuaden a los pueblos de Montalbán, Urama, Alpargatón y Canoabo, abandonando estos la insurrección valenciana.
Los porteños aportaron sus armas y sus vidas por la libertad de la patria, apoyando a las tropas venidas desde San Carlos y Nirgua, al bloqueo y toma de Valencia.
El 13 de agosto de 1811, fue el momento histórico en que se llevó a cabo el primer combate y Puerto Cabello participó en los primeros disparos de la Guerra de Independencia, dentro de doce años, en 1823, tendrá el honor de disparar los últimos.
Todo una gesta comenzó para los porteños, comenzando a vivir en premio a su lealtad su único año de experiencia republicana, por neutralizar las maniobras realistas en el seno de su conglomerado, el 5 de Agosto de 1811 y en plena contienda, Puerto Cabello recibió el titulo de Ciudad.
El Poder Ejecutivo Nacional mediante oficio publicado en la “Gaceta de Caracas”, anuncia el título de ciudad para Puerto Cabello, lo corrobora el oficio mediante el cual se remite, publicado el día 5 de Agosto de 1811, bajo el título de “RECOMPENSA JUSTA Y DE VIDA A LA FIDELIDAD PATRIOTICA DE LA LEAL CIUDAD DE SAN JUAN BAUTISTA DE PUERTO”; estaba suscrito por el Licenciado Miguel José Sanz, en el se anuncia la buena nueva para la ciudad y se recomienda la organización de la misma, en procura de abundante víveres, la formación de edificios públicos, la construcción de acequias y fuentes y hasta “el adorno de la población de sus plazas y calles”. En el referido Oficio se señala las causas inmediatas: “El Supremo Poder Ejecutivo completamente satisfecho de la decida y eficaz adhesión de ese Ilustre Ayuntamiento a la justa causa de Venezuela comprobado en los últimos acontecimientos en que oponiéndose, abiertamente a los revoltosos de Valencia, ha desconcertado sus criminales designios, me encarga que remitiendo a V.S. el título de ciudad, le manifieste en términos propios y expresivos la complacencia con que se han instruido de la conducta de ese Pueblo, y de sus dignos Jefes políticos y militares, que han dado al estado el comprobante extenso de su honor, fidelidad y firmeza a unos principios adoptados”.
Se necesitó la insurrección de Valencia para que Puerto Cabello lograra el privilegio por el que había luchado veintiocho años en decidido empeño. Por ello, exhorto al ciudadano Alcalde del Municipio, Economista Rafael Lacava, y a los miembros de la ilustre Cámara Municipal, a canalizar todas las acciones necesarias a fin de que esta fecha sea honrada como fecha de conmemoración oficial en el Municipio Puerto Cabello. De igual manera los exhorto al rescate de dicho título, el cual está archivado en una entidad bancaria de la localidad, para exhibirlo con orgullo a todos nuestros habitantes. De la misma manera, solicito a los coordinadores educativos, maestros y profesores porteños a difundir este evento histórico en los educandos”.
05/08/2010