El alto índice de la vida, aunado con la inflación, genera que cada día los rubros alimenticios vayan en aumento y el salario de los trabajadores se mantenga congelado, provocando que a los venezolanos no les alcance para comprar los productos básicos. Y es que la misma cesta alimentaria está inalcanzable para los venezolanos que cobran salario mínimo o un poco más, porque desde aproximadamente el mes de febrero tiene un costo de 4.039,33, cuando el salario mínimo neto del venezolano se estima en 1.064,00 bolívares.
Por eso el equipo reporteril del Diario La Costa se dio a la tarea de averiguar cómo están haciendo los vendedores para adquirir y ofrecer a los consumidores estos productos y la opinión que merecen ellos por la manera de comprar de los venezolanos.
El equipo se acercó a un reconocido supermercado en el casco central de Puerto Cabello y se entrevisto con el gerente, Carlos Herrera, quien destacó que en el caso de esa franquicia ellos deben tener los precios regulados aunque ellos compren a mayor costo los productos.
Herrera señaló que sí tienen pérdidas en algunos rubros alimenticios que aumentan sorpresivamente, y para ellos es difícil adquirir y tener en los anaqueles determinados alimentos ellos hacen lo necesario para cubrir las necesidades de los porteños.
“En el caso de la mantequilla y la harina Pan llegan toda la semana, pero llega poco, y cuando llegan las personas se los llevan de una vez, lo que muchas veces genera un caos porque el mismo día que los traen se acaban”, dijo Herrera.
De igual manera, el gerente del supermercado agregó que en el caso de las verduras y las hortalizas es difícil para la franquicia mantener los precios cuando aumentan los costos, “por lo menos este supermercado se surte tres días a la semana lo que son legumbres, hortalizas, frutas, entre otras, y cada vez se adquiere la mercancía que se espera vender aunque los precios varíen”.
Por otra parte, el equipo reporteril se dirigió a un conocido mercado popular para conocer las opiniones de quienes no tienen una empresa sino que viven de vender en los mercados populares como es el caso de Edgar José Martínez, que tiene toda su vida manteniendo a su familia vendiendo frutas y hortalizas. Él señaló que ellos actualmente tienen que comprar en otros mercados de la ciudad para poder surtir el puesto, “cada semana a nosotros nos incrementan todas las legumbres, hortalizas y verduras, hasta para nosotros es difícil adquirir los productos”.
Asimismo, Maribel Márquez tiene trabajando como vendedora informal desde hace 20 años y ella manifestó que los precios varían dependiendo de la cosecha. “Por lo menos si hay cosecha de cebolla los precios bajan, si no la hay los precios suben y eso es con todos las verduras y hortalizas”.
Por su parte, el equipo decidió entrevistar al economista Luis Gómez para que indicara su evaluación al respecto de los aumentos en los rubros alimenticios que se han visto en el primer semestre del año, por lo que agregó que el proceso de inflación que se está viviendo si se ha visto notablemente y es que los pronósticos se cumplieron porque se esperaba que la inflación se alzara entre un 35 y 40% más que en otros años fue así y claro varios factores son los que han influido para que esto ocurra.
Primero el cambio del Bolívar-Dólar y por otro lado la producción interna que necesita insumos por ejemplo en el caso del campo, los fertilizantes mayormente son extranjeros y por eso ellos no escapan que hayan subido algunos precios.
Merlys Fajardo
Foto: Alexander Sánchez
08/07/2010