INTERNACIONALES

Chile: Concepción está devastada
Podría tardar cerca de una década para reconstrucción de viviendas


Los costos de reconstruir han sido estimados hasta por 30.000 millones de dólares, según dijo el embajador chileno ante las Naciones Unidas Heraldo Muñoz al hablar esta semana en una conferencia de prensa en la sede de la ONU en Nueva York. Para los que perdieron sus casas, la reconstrucción parece ser una cosa incierta y lo que tienen claro es que ya no tienen nada

CONCEPCIÓN, Chile, (AP).- Lota, Llico, Tubul, son nombres que dicen poco o casi nada a cualquiera fuera de esta región del sur chileno.

Sin embargo, están marcados con puntos rojos en los mapas de planes de grupos no gubernamentales y de las autoridades como aldeas devastadas por el terremoto del 27 de febrero y el monumental tsunami con tres olas que generó el sismo horas después. Junto a ellas hay al menos otras 30 poblaciones destruidas en esta región del país.

Aún no hay un informe final del total de viviendas dañadas en Chile y menos de las que tendrán que ser demolidas o cuando podría iniciarse formalmente la reconstrucción.

Sólo existen informes parciales, pero la ministra de Vivienda, Patricia Poblete, dijo en la semana que no menos de 500.000 viviendas quedaron inhabitables, y podrían llegar al 1,5 millones las dañadas, con al menos dos millones de chilenos damnificados.

Pero tan sólo en una de las provincias, la de Bío-Bío, donde queda Concepción, las autoridades estiman que tomará al menos 10 años volver a levantar la zona igual a como era antes de la madrugada del 27 de febrero, según dijeron funcionarios del Ministerio de Vivienda, representantes de ONG y pobladores en recorridos de la AP por la región.

Los costos de reconstruir han sido estimados hasta por 30.000 millones de dólares, según dijo el embajador chileno ante las Naciones Unidas Heraldo Muñoz al hablar esta semana en una conferencia de prensa en la sede de la ONU en Nueva York.

Para los que perdieron sus casas, la reconstrucción parece ser una cosa incierta y lo que tienen claro es que ya no tienen nada.

Después del golpe del sismo "a las cinco y media o seis (de la mañana) vino la primera y la segunda (ola llegó) casi a las ocho" de la mañana, dijo Javier Salas, un pescador de 27 años, en Llico, un pequeño poblado costero a unos 80 kilómetros al sur de Concepción.

"Lo perdimos todo...y después (del tsunami) el mar quedó tranquilito, como un gatito", agregó Salas, quien junto al resto de la población de Llico buscó refugio después del sismo en las colinas cercanas al ver que el mar retrocedía, pues como saben vuelve con una furia arrasadora.

De las 200 casas que había en Llico, más de 100 se destruyeron completamente, al igual que los tres restaurantes que estaban justo en frente de la playa, algunas pequeñas tiendas de abarrotes. La escuela se salvó porque estaba más alejada de la costa en el lado por el que no entró el mar, dijo Hugo Escobar, vicepresidente de la Junta de Vecinos de Llico, donde viven unas 1.000 personas.

Más al sur en el poblado pesquero de Tubul, de 4.000 habitantes y unas 700 casas, la situación no fue mejor y los habitantes ni siquiera desean permanecer en el pueblo, pues salvo una docena de casas, el resto fue arrasado por el tsunami, según el alcalde de esa localidad, Sergio Lagomarcino. Ahora todos viven en tres campamentos improvisados en las faldas de una montaña cercana a la salida del pueblo, agregó.

En Lota, una empobrecida localidad a unos 35 kilómetros de Concepción el terremoto derrumbó u ocasionó daños en al menos 2.000 de las 12.000 viviendas que tiene el pueblo, según dijo el alcalde Jorge Venegas.

Las provincias de Bío Bío y Arauco, al sur de Santiago, donde se encuentran todas estas localidades fueron junto con la del Maule, las que más sufrieron por el atronador terremoto.

Organizaciones no gubernamentales como Un Techo para Chile (UTPCH) trabajan recaudando fondos para construir al menos 30.000 pequeñas casas de madera en cuatro meses, dijo Gabriel Prudencio, representante del grupo en Concepción.

Las casas de madera, prefabricadas con techo de zinc, sin baño o cocina, miden apenas 18 metros cuadrados y son vistas como una "solución de emergencia" para sacar a pobladores de sus carpas en campamentos, mientras se levantan casas más amplias y fuertes. Por ahora la prioridad es atender a los chilenos antes de la temporada de lluvias, que comienza en abril, señaló Prudencio.

La idea es hacer campamentos con esas casas y que se instalen baños y cocinas comunitarias, con la ayuda de la propia población y voluntarios, agregó. El inconveniente es que la oficina en Concepción aún no recibe los materiales para iniciar las obras.

"Como sociedad debemos mantener la emergencia hasta que cada uno vuelva a tener su casa", dijo.

El gobierno de la presidenta Michelle Bachelet, que sale del cargo el 11 de marzo, trabaja en planes de reconstrucción a través de las oficinas regionales de ministerios como el de Vivienda y Urbanismo.

Osvaldo Arenas, el secretario regional del Ministerio de Vivienda en Bío Bío, afirmó en una entrevista telefónica que en su región cualquier intento "serio de comenzar la reconstrucción no será antes de un mes, (tomará) al menos un año para recuperar el 50% de las viviendas y 10 años para tener el motor económico y todo lo que teníamos" en la provincia antes del terremoto.

Bío Bío es considerada la segunda provincia más importante del país después de Santiago. Cuenta con una industria maderera, refinería y acerería, además de la industria pesquera. La provincia tenía normalmente un presupuesto anual para construcción de viviendas sociales para personas sin recursos, construcción de carreteras, puentes y otras obras de infraestructura por unos 90.000 millones de pesos (180 millones de dólares).

"Teníamos un lujo de infraestructura", dijo Arenas.
Reconstruir "es demasiada plata...es una catástrofe", afirmó. "Tenemos que levantarnos y volver a hacerlo bien hecho".

Sobria ceremonia
de transmisión de mando

SANTIAGO DE CHILE (AP).- Las ceremonias en que asumirá el cargo el presidente electo Sebastián Piñera el próximo jueves, serán de una sobriedad sin precedentes obligada por el devastador terremoto y tsunami del 27 de febrero.
Luego del acto en la sede del Congreso en Valparaíso, a 120 kilómetros al noroeste de esta capital, en que la presidenta socialista Michelle Bachelet entregará el poder a su sucesor derechista, el nuevo mandatario ofrecerá un almuerzo a los ocho presidentes que hasta ahora han confirmado su asistencia.
Los colaboradores del próximo presidente señalan que el almuerzo servirá de reunión de trabajo de Piñera con sus futuros colegas. Han comprometido su asistencia los mandatarios de Argentina, Bolivia, Colombia, Ecuador, Costa Rica, Panamá, Perú y Uruguay.
Posteriormente, en horas de la tarde Piñera iniciará oficialmente sus actividades como mandatario visitando la ciudad de Constitución, 359 kilómetros al sur, una de las más arrasadas por el terremoto y posterior tsunami de hace ocho días

En ese lugar se comenzaron a levantar las primeras viviendas de emergencia construidas mediante el aporte de los chilenos. Una institución humanitaria de la iglesia católica conocida como Un Techo para Chile está construyendo y armando, a través de voluntarios, miles de esas viviendas de madera de emergencia de 18 metros cuadrados.

Una "teletón" televisiva entre viernes y sábado dobló la meta de recaudación y consiguió el equivalente a 60 millones de dólares donados por público en general, empresas y diversas instituciones. El plan inicial era construir 15.000 casas de emergencia, por lo que lo recaudado permitirá aumentar esa cantidad, aunque inicialmente la cantidad estimada de viviendas y edificaciones dañadas es de al menos 500.000 y un estudio de un economista de una universidad privada calculó que en ese rubro la reconstrucción demandaría unos 6.000 millones de dólares dentro de un gasto total de 12.000 millones de dólares.

Alrededor de 700 voluntarios de Un Techo para Chile fueron enviados el domingo a Constitución para levantar 100 viviendas de emergencia en medio de anuncios meteorológicos de posibles lluvias en la zona afectadas por la catástrofe.

08/03/2010