Este gobierno ha regalado para planes políticos e ideológicos más de 100 mil millones de dólares a otros países, a Cuba 20 mil millones de dólares y 100 mil barriles de petróleo diarios durante 11 años y 8 meses y además ha invertido 16 mil millones de dólares en compra de armas de guerra, todo esto justifica con más razón nuestra propuesta de Mi Negra CARACAS.- El ex gobernador del estado Zulia, Manuel Rosales, tildó este martes de “mala copia de la Tarjeta Mi Negra” a la cédula del buen vivir que promueve el presidente Chávez.
“Rechazamos la Cédula del Buen Vivir, que es una mala copia de la Tarjeta Mi Negra, por ser un nuevo engaño para el pueblo”, dijo en una extensa carta que difundió el sitio web de la tolda política Un Nuevo Tiempo (UNT).
Rosales criticó que el gobierno podrá “racionar y controlar las compras” de los usuarios de la Cédula del Buen Vivir.
“La tarjeta del “Buen Vivir” es de crédito y le permitirá al gobierno racionar y controlar las compras, administrar indirectamente el sueldo, los ahorros y las prestaciones sociales del pueblo”.
Es una decisión que no admite vacilaciones para todos los venezolanos identificados con la paz, la libertad plena y la verdadera justicia social.
Es una propuesta centrada en el individuo, en el desarrollo pleno de sus capacidades físicas, intelectuales y morales, como instrumento serio y de redención. Le asignamos al Estado, entre sus roles, la garantía a la vida y a la propiedad, calidad de los bienes y servicios públicos, la existencia de un ambiente macroeconómico sólido, estable y predecible y la armonización de sus políticas con la iniciativa social.
En términos claros proponemos institucionalmente el fortalecimiento de la democracia, asegurando la alternabilidad en el poder, la autonomía de poderes, la descentralización, la rendición de cuentas y el respeto sin discusión a la propiedad privada y a la libertad de expresión en todas sus manifestaciones.
La propuesta de cambio la desarrollamos en cinco dimensiones de acción. A saber, la Económica, para estimular el bienestar sostenido y sustentable. La Político- Institucional, referida al pleno ejercicio de la democracia. La Internacional, mediante la cual postulamos una política de paz, marcando distancia con la confrontación ideológica. La Ambiental, como asunto vital de la sociedad. La Acción social a la que me voy a referir, tocando el tema de la tarjeta Mi Negra.
Hoy debemos repetir con mucha fuerza que el fondo de la crisis política, económica y social que atravesamos tiene que ver con el deterioro de la calidad de vida en las últimas décadas y para salir de la crisis no es con un mesías y políticas sectarias personalistas y atrasadas, sino sólo es posible lograrlo atendiendo las causas estructurales de este deterioro que ha disparado la pobreza y la desigualdad.
En nuestro enfoque tienen prioridad las acciones de naturaleza preventiva y en especial la educación, la instrucción y formación para el trabajo, la salud, la vivienda y los programas sociales. Por lo tanto rechazamos la Cédula del Buen Vivir, que es una mala copia de la Tarjeta Mi Negra y por ser un nuevo engaño para el pueblo.
La tarjeta Mi Negra es un instrumento serio y de profundo sentido de justicia social. Será la transferencia monetaria, planificada y ordenada de una parte del ingreso petrolero directamente a los venezolanos ubicados en la línea de la pobreza y la clase media. Este programa representa un cambio sin precedentes en la estructura de la propiedad sobre el petróleo en el país, limitando la regaladera inconsulta de nuestra riqueza, mientras el pueblo, verdadero dueño del petróleo, nada o sólo burusas recibe.
Mi Negra no es una propuesta electorera, en un sentimiento nacional y un reclamo que lleva el pueblo en el corazón. Algo parecido a la propuesta de Mi Negra existe en otros países como Alaska, donde sus ciudadanos reciben desde 1982 un cheque con un porcentaje de la renta petrolera. Noruega, donde se cancela el sistema de seguridad social y educación al pueblo.
Mi Negra aplasta al modelo populista de los gobernantes que juegan con el hambre y la necesidad del pueblo, es una palanca para que la gente salga de abajo, no es una mano extendida, es una mano que los sacará de abajo.
Este gobierno ha regalado para planes políticos e ideológicos más de 100 mil millones de dólares a otros países, a Cuba 20 mil millones de dólares y 100 mil barriles de petróleo diarios durante 11 años y 8 meses y además ha invertido 16 mil millones de dólares en compra de armas de guerra, todo esto justifica con más razón nuestra propuesta de Mi Negra.
La tarjeta del “Buen Vivir” es de crédito y le permitirá al gobierno racionar y controlar las compras, administrar indirectamente el sueldo, los ahorros y las prestaciones sociales del pueblo. Es un mecanismo de control de las compras y del uso del dinero de cada persona y familia.
La cédula “Del Buen Vivir” no es una cuenta donde colocarán dinero o aportes de nuestra riqueza petrolera, es una oferta engañosa y totalmente distinta a la propuesta de la tarjeta “Mi Negra”, que será sustentada con los recursos que ahora regalan y despilfarran.
Más temprano que tarde la tarjeta Mi Negra será una realidad en Venezuela. No sirve de nada sermonear a los pobres recordándoles que son pobres y que están atrapados en una espiral de empobrecimiento, hambre y enfermedad. El reto es sacarlos del círculo de la pobreza y ayudarlos a subir a la escalera del progreso personal y familiar, por lo que la tarjeta Mi negra es la posibilidad de escalar o poner un pie en el primer peldaño, desde el cual podrán seguir trepando por su propia cuenta, hasta triunfar y ser felices.
Mi Negra es la chispa que puede crear una corriente popular que derribe democráticamente los muros de la opresión, el retroceso y la violencia y abra cauces al amor, la paz y la prosperidad.
08/09/2010