“La sensibilidad humana, capacitarse constantemente y responsabilidad en las decisiones son los valores de los médicos de vanguardia”. Así lo señaló el médico especialista en salud pública José Barbour a través de un mensaje dirigido a todos los médicos en su día, hoy 10 de marzo del 2010, en el que además señaló que “escribir un mensaje a todos los médicos venezolanos en este momento histórico de nuestro país representa un gran desafío, tanto a los más viejos como a los contemporáneos y, por supuesto, a la nueva generación, aquella época de hace más de 20 cuando apenas éramos estudiantes de esta hermosa carrera no teníamos sino “héroes” clínicos, con grandes conocimientos, jornadas médicas, congresos nacionales o internacionales donde los trabajos de investigación sólo cubrían los “desastres “de la enfermedad, era nuestra medicina medicalizada, enfermológica.
En su mensaje, Barbour prosiguió que “aún recuerdo un colega decirme lo orgulloso que se sentía porque hace 20 años tenía 100 pacientes diabéticos y hoy en día tenía más de 2.000, esa era nos arropó, es la medicina capitalista, la de las clínicas privadas, médicos saltando de un hospital a una clínica para mejorar sus ingresos, pacientes que debían “saltar” del sector público al sector privado por el deterioro de estos, muy pocos médicos se inmolaron en estos grandes hospitales acompañados de grandes enfermeras para darlo todo por el todo y seguir dando un halo de atención y esperanza a la gente humilde mayoritaria de nuestra población para salvar sus vidas, para restituir la salud y su rehabilitación para volverlos a su vida productiva, realidad que aún persiste en menor intensidad”.
Por otra parte, este médico dedicado a la salud pública aseguró que desde que tenemos una nueva constitución bolivariana los principios de la salud pública quedaron muy bien establecidos, la salud es un derecho del pueblo y la salud de la población es responsabilidad del estado, es así como comienzan desde el año 2000 a hacerse desde el Estado aportes importantes y substanciales para cambiar el viejo sistema de salud por un nuevo sistema de salud, más humanista, con mayor solidaridad que caridad y cuyo eje de acción trasciende la enfermología y medicalización, lo curativo de los hospitales para erigirse y voltear la mirada hacia lo preventivo, lo promocional, es decir, mirar y actuar hacia los determinantes sociales de la salud, “las causas detrás de las causas” hacia la familia, sus viviendas, su ambiente, su educación, su alimentación, su salud mental, es decir, en sus propias vidas del día a día.
Apuntó además que muchos han sido los conceptos que han debido cambiar como médicos, no sólo los conceptos generales, sino también los conceptos sociales y filosóficos, “hoy en día el reto para las nuevas generaciones de médicos es mayor, en donde no siempre las enfermedades se tratan como se tratan las enfermedades en un hospital, hoy en día debemos aprender de agricultura, de alimentos, de plantas, de cultura, de idiosincrasia, de costumbres, de psicología, debemos ser pedagogos, muchas veces no tendremos que medicar nada, sólo escuchar, abrazar hasta investigar el origen social de muchas enfermedades que nos afectan, entrar verdaderamente en contacto con la miseria del pueblo, el hambre, con las consecuencias de la pobreza” y añadió también una cita del médico Ernesto Che Guevara “comprender que como médicos vale más, pero millones de veces más la vida de un solo ser humano que todo el dinero y propiedades que podamos adquirir en toda nuestra vida”.
Escribió Barbour en su carta pública de felicitación a todos los médicos que “para todos los que trabajamos en el sistema de salud hacen falta más personas que trabajen más y critiquen menos, que contribuyan más y destruyan menos, que prometan menos y resuelvan más, que digan mejor “ahora que mañana”.
Prosiguió que los profesionales de la medicina deben seguir avanzando en las instituciones contra el burocratismo, transformar la conciencia humana en conciencia social, el valor del ejemplo, el espíritu del sacrificio, la sensibilidad humana, capacitarse constantemente y responsabilidad en las decisiones y permanente contacto con su nuevo “héroe”, el pueblo, “lo que nos permitirá seguir luchando honestamente y ardientemente por quienes dependen de nosotros y lograr alcanzar un nuevo tipo de relación humana y que esta sea el objetivo central de nuestro esfuerzo de vida”.
Finalmente, despidió su misiva con las siguientes palabras: “Vaya pues la felicitación más profunda a todos los médicos que viven y luchan en nuestro terruño, venezolanos y cubanos, “construyamos patria”.
10/03/2010