La seguidilla de cráteres que caracteriza toda la calzada, en ambos sentidos, adquiere características de peligrosidad justo enfrente a la Refinería El Palito, donde el deterioro de la capa asfáltica sorprende a los conductores obligándolos a ejecutar maniobras intempestivas que pueden terminar en accidentes con saldos lamentables Francisco Chirinos
Fotos: Ángel Coy
La otrora gran autopista que une al municipio Juan José Mora con Puerto Cabello ha devenido, años ha, en un auténtico calvario a la hora de transitarla, situación originada por el evidente deterioro de la calzada, que en ambos sentidos está llena de huecos, a lo que se suma la falta de defensas de puentes y distribuidores, así como un estado de abandono general que incluye la rodada de aguas residuales y hasta pequeños basureros con cachivaches incluidos a la vista del viajero. Todo ello, en horas nocturnas, se adereza con una oscuridad de espanto y brinco.
Usuarios de la estratégica vía, única para trasladarse desde Morón al Puerto y viceversa, se quejan constantemente de la cantidad de huecos que por el lógico deterioro de la capa asfáltica, el peso de las gandolas y camiones, así como la ausencia de un mantenimiento periódico, se convierten en una amenaza para neumáticos, sistemas de suspensión y trenes delanteros de los automotores; en algunos casos, el daño trasciende lo material cuando se producen accidentes con protagonistas humanos.
Encomiéndese
Tal es la recomendación que hacen pobladores de Morón a quienes se arriesgan, o a quienes por necesidad transitan la autopista. Dijeron que a la salida de Morón empieza la aventura porque el puente sobre el canal del río, que empalma la avenida Yaracuy con la vía rápida carece de defensas a ambos lados, al igual que la isla divisoria de los canales de circulación. En el caso del puente tal falla representa un peligro incluso para los peatones y ciclistas, adultos y niños, que utilizan la caminería.
Más adelante se encuentran postes derribados y las aguas negras que manan de una invasión que nunca fue consolidada desde el punto de vista de los servicios públicos, ruedan por los laterales de la autopista, combinada con pequeños promontorios de basura que exhiben hasta cachivaches a la vista del viajero.
Huecos eternos
La seguidilla de cráteres que caracteriza toda la calzada, en ambos sentidos, adquiere características de peligrosidad justo enfrente a la Refinería El Palito, donde el deterioro de la capa asfáltica sorprende a los conductores obligándolos a ejecutar maniobras intempestivas que pueden terminar en accidentes con saldos lamentables.
No obstante, en las adyacencias del Distribuidor Palma Sola, enfrente al hotel Chalet y a la estación de servicio, así como en los alrededores de la entrada de Planta Centro la situación es la misma. La falta de defensas y el abandono generalizado son la constante en la que fue, en su mejor momento, evidencia del evidente progreso del eje costero carabobeño.
31/07/2010