DEPORTE

Luego de vencer a México 6 carreras por 2
Venezuela quedó de segunda en la Serie del Caribe


SANTO DOMINGO.- César Suárez disparó un cuadrangular y Edgardo Alfonzo remolcó un par de carreras para que Venezuela derrotara ayer 6-2 a México en la jornada de clausura de la Serie del Caribe.

Con el juego 2-1, Suárez disparó un jonrón solitario por el jardín izquierdo, su tercero de la serie, para empatar un juego de trámite, ya que Dominicana se proclamó campeón en la víspera.

Una entrada más tarde, Alfonzo coronó una entrada de cuatro anotaciones con un sencillo empujador de dos vueltas, y Venezuela ganó su tercer partido en forma consecutiva luego de perder los tres primeros.

El relevista Pedro Guerra lanzó dos entradas en blanco, sin hits, sin boletos y con un ponche para ayudar al equipo venezolano a alzarse con el triunfo.
Los mexicanos fabricaron dos carreras en la tercera entrada, cuando José Rodríguez abrió con un sencillo. Jesús Feliciano tocó de sacrificio para mover el corredor. Luego, Chris Roberson remolcó la primera carrera con un sencillo al prado izquierdo que puso 1-0 el juego.

Sergio Contreras disparó un doble y Roberson pasó a tercera base. Karim García recibió un boleto intencional e Iker Franco elevó de sacrificio para poner el partido 2-0.
La derrota fue para Oswaldo Martínez, al ser castigado con dos hits y cuatro carreras en solo dos tercios de entrada. Otorgó dos boletos y abanicó uno.
México, a la inversa de Venezuela, perdió sus últimos tres encuentros.
Por Venezuela, Suárez bateó de 4-2, con jonrón, dos anotadas y dos empujadas; Alfonzo entró como emergente y ligó un hit, con dos remolcadas; y Héctor Giménez conectó par de hits y empujó una carrera.
Por México, pegó dos hits, empujó una carrera y anotó otra; Franco remolcó una y Rodríguez se fue de 2-1, con una anotada.



La Serie del Caribe: o evoluciona o se muere

Q.E.P.D. la Serie del Caribe. Quizás todavía no hay que ser tan lapidario, pero la 54ta. edición de la Serie que finalizó ayer en Santo Domingo dejó en evidencia las reformas urgentes que necesita el torneo que reúne a los campeones de las ligas invernales de béisbol de Puerto Rico, República Dominicana, México y Venezuela.

Para la Confederación de Béisbol del Caribe, la consigna debe ser clara: evolucionar o morir.

La escasa asistencia al estadio Quisqueya, en parte por los elevados precios de las entradas (entre 5 y 70 dólares), en parte por un desinterés generalizado tras una larga serie final de nueve partidos del campeonato local, debe ser otra señal de alarma para los organizadores del torneo.

Después de todo, se trata de un país donde el béisbol es el deporte rey, una pasión que mueve multitudes en todos los rincones de la isla.

¿Cuáles son los problemas de la Serie?

Hay que empezar por su formato. El todos contra todos, sin una final oficial, significa que el torneo puede definirse fuera del terreno, como ocurrió en esta edición y el año pasado en Mayagüez, Puerto Rico, donde los Yaquis de Obregón (México) se coronaron antes de su último desafío.

Incluso, el formato deja latente la posibilidad de que haya equipos empatados en el primer lugar al cierre de la justa, lo que sucedió por última vez en 2003, cuando las Águilas Cibaeñas y los Indios de Mayagüez tuvieron que disputar un séptimo encuentro de desempate. Aunque en este caso se de una verdadera "final'', provoca dolores de cabeza de organización y se presta para la improvisación.

Cada vez hay menos estrellas

Lejos quedaron los días en los que figuras como David Ortiz, Miguel Cabrera y Roberto Alomar se morían por disputar el torneo. Esto no es culpa de los organizadores, pero la verdad es que cada temporada hay menos estrellas de las mayores en los torneos invernales, y los que participan lo hacen de forma muy limitada y se ausentan de la Serie.

Hay que tomar en cuenta que la Serie usualmente termina a menos de dos semanas de la apertura de los campos de entrenamiento de las mayores.

La Serie podría adelantar sus fechas para que los jugadores tengan más tiempo libre antes de los campos de entrenamiento, y de esta manera se vean motivados a participar en el clásico. Esto requeriría que las ligas invernales terminen antes, ya sea adelantado su inicio o acortando sus temporadas, lo que a su vez provocaría otros problemas.

El Clásico Mundial de Béisbol

Si los aficionados quieren ver verdaderas selecciones de sus países, ahí está el torneo organizado por Grandes Ligas, con la participación de todas las estrellas que llenan estadios y generan audiencia de televisión.

Los dirigentes de la Confederación sin duda saben de estos problemas, a menos que vivan en otro planeta o estén ajenos a la realidad. Tal vez están cegados por el dinero de la televisión, lo único que mantiene a flote la Serie.

08/02/2012